- ¡Es fácil hacer tus huevos perfectos! Primero coloque los huevos enteros en pequeñas bolsas de vacío separadas.
- Coloque las bolsas en la máquina de vacío, luego aspire presionando “Manual Vacuum”, luego “Seal”.
- En una cacerola grande de lados altos llena de agua, ajuste el calentador de inmersión a 64 °C. Cuando el agua esté a temperatura, sumergir las bolsas con los huevos durante 50 minutos.
- Mientras tanto, asa las rebanadas de tocino en una sartén seca durante 5 a 8 minutos, teniendo cuidado de darles la vuelta a mitad de la cocción. Reservar.
- Calienta la salsa holandesa a fuego lento en una cacerola pequeña.
- Corta los muffins por la mitad y tuéstalos durante 3 minutos por cada lado.
- Cuando los huevos estén cocidos, retira las bolsas del agua y pásalas por agua fría para enfriar los huevos. Abre las bolsas y saca los huevos. Pélalas con delicadeza.
- Coloque dos medias magdalenas en cada plato, vierta un poco de salsa holandesa tibia y agregue lonchas de tocino asado. Coloca encima los huevos perfectos y cubre con la salsa holandesa. Espolvorea con cebollino picado, sal y pimienta. Disfruta de inmediato.
Consejo: Para variar los placeres durante tus brunch, simplemente reemplaza el tocino con lonchas de salmón ahumado.
Consejo: El huevo perfecto es aquel cocido a baja temperatura, exactamente 64°C, para conseguir que la clara y la yema alcancen la misma consistencia blanda. Muy utilizado por los chefs en los restaurantes gourmet, el envasado al vacío permite reproducir en casa esta receta legendaria.














Compartir: