Dulces, fragantes y delicadamente exóticos, los lichis en almíbar son un poco como vacaciones en un frasco. Cuando termina la temporada, están ahí para salvar un postre demasiado regular o transformar un simple yogur en una escapada tropical. ¡Fáciles de preparar, requieren poco esfuerzo y aportan mucho confort!
- Llevar a ebullición el agua con el azúcar, el jengibre y la vainilla.
- Llevar a ebullición y luego retirar del fuego.
- Llena el frasco con los lichis.
- Vierta el almíbar hirviendo hasta 2 cm del borde. Puedes agregar una cucharadita de agua de rosas.
- Cerrar el frasco y proceder al tratamiento térmico durante 45 minutos a 100°C.
Para disfrutarlo tal cual con una cucharadita (de pie delante del frigorífico, está permitido), para acompañar una macedonia de frutas, una panna cotta, un arroz con leche o incluso un cóctel improvisado cuando los invitados llegan sin avisar. Y, por supuesto, el almíbar no se desperdicia: le encanta rociarlo sobre un pastel, darle sabor al agua con gas o endulzar sutilmente un té helado.









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